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Internacional

78 lugares albergan una gran riqueza de elementos que hoy acapara China

5 de Julio de 2011.- Ahora, un equipo de investigadores japoneses ha analizado los sedimentos de fondos marinos extraídos de 78 lugares del Pacífico, la mayor parte en aguas internacionales, y ha encontrado que la concentración de minerales de tierras raras es alta, lo que les convierte en un recurso potencial de interés. Sin embargo, los sedimentos se encuentran a profundidades de 3.000 a 6.000 metros BNM, lo que implica que su aprovechamiento sería difícil.

La minería de los fondos marinos en aguas internacionales es una actividad naciente, regulada por un organismo internacional (International Seabed Authority), cuyo coste se prevé muy alto pese a los avances tecnológicos.

Sin embargo, los investigadores son optimistas. "Estimamos que un kilómetro cuadrado alrededor de una de las zonas muestreadas podría proporcionar un quinto de la cantidad anual de estos elementos consumida en el mundo", señalan los científicos, liderados por Yasuhiro Kato, de la Universidad de Tokio. "Mostramos que las tierras raras y el itrio se pueden recuperar fácilmente del lodo con ácido y creemos que el lodo del fondo marino constituye un enorme y muy prometedor recurso de estos elementos".

Como pasa con otros elementos valiosos, las tierras raras son relativamente abundantes en la Tierra. Pero son difíciles de extraer de los minerales que las contienen. Se acumulan alrededor de las chimeneas termales del fondo del mar y lo hacen hasta grandes profundidades. El estudio ha analizado testigos de hasta 50 metros de longitud extraídos de 78 lugares. En total, más de 2.000 muestras. Los científicos han hallado grandes concentraciones en casi todas ellas.

La producción china se centra en las tierras raras pesadas (produce el 97%), las más demandadas, y las muestras analizadas son especialmente ricas en estos elementos, que se usan en pantallas planas, ordenadores, teléfonos móviles, motores y generadores eléctricos, entre otras aplicaciones. Se trata de elementos como el gadolinio, el terbio y el disprosio. Además, el itrio, que no pertenece a este grupo, tiene también una alta demanda.

Este año arrancó la primera explotación comercial minera en el fondo marino, en aguas de Papúa­Nueva Guinea, cuyo Gobierno ha dado una concesión por 20 años a la firma Nautilus Minerals, de Canadá. Es para explotar un yacimiento de oro y cobre a 1.600 metros de profundidad. Esta minería genera preocupación por su impacto ambiental (El País).

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