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Internacional

En 2012, el valor de sus acciones alcanzó su máximo anual durante febrero, con 46,73 dólares, y se encuentra ahora en 34 dólares.

17 de Julio de 2012.- La compañía minera, más allá de incrementar su deuda, aumentará el dinero en caja durante los próximos ejercicios. Las previsiones de beneficio auguran el máximo histórico de la compañía para el próximo año 2013.

La fiebre del oro nunca perderá fuerza en la tradición norteamericana. Freeport-McMoran es un buen ejemplo de ello. Esta compañía con cien años de historia constituye una de las mayores productoras mundiales de oro, pero no es su metal primordial, ya que principalmente destaca por la extracción del cobre (representa el 80% de sus ingresos). Sin olvidar otro valioso metal como es el molibdeno, necesario para el forjado de aleaciones como el acero. Con sede en Phoenix, la mayor minera de cobre que cotiza en bolsa opera en siete minas de América del Norte y cuatro de América del Sur. Además, tiene participaciones en la mina Tenke (Congo) y en Grasberg (Indonesia).

Al analizar sus datos de la última década se puede observar que el año 2008, el único en rojo, fue el más negativo durante la trayectoria reciente de la compañía. Sus pérdidas alcanzaron los 11.341 millones de dólares. Sin embargo, a partir de ese punto de inflexión cada año ha cerrado con beneficios en una escala ascendente.

Ni siquiera los tres meses que duró la huelga del yacimiento Grasberg el otoño pasado fueron suficientes para impedir que en 2011 los resultados de la empresa estadounidense alcanzaran un máximo histórico de ganancias, al lograr 4.560 millones de dólares. Cifras que se esperan superar en 2013, puesto que en el presente año se prevé una reducción del 19% en sus ganancias respecto al anterior, con 3.681 millones de dólares.

En 2012, el valor de sus acciones alcanzó su máximo anual durante febrero, con 46,73 dólares, y se encuentra ahora en 34 dólares. Así, con un potencial alcista que supera el 40,96% y un precio por acción a niveles de marzo de 2009 se trata de una de las recomendaciones de compra más firmes de las estrategias internacionales Eco30 de elEconomista.

No en vano, su previsión de resultados ofrece una tendencia al alza, con una estimación de beneficio por encima de los 5.000 millones de dólares en 2013 y de 5.566 millones de dólares para 2015. Las perspectivas para el ebitda (beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones) de la compañía van en la misma línea positiva, pasando de los 8.326 millones de dólares de este año a los 12.386 millones para 2015. Por si esto fuera poco, lejos de incrementar su deuda, la caja de Freeport crecerá desde los 406 millones de dólares estimados en 2012 hasta los 4.435 millones para 2015. Por otra parte, su PER (número de veces que el precio de la acción recoge el beneficio), se estima en 8,9 para el presente año. Pero la previsión apunta a que la cifra irá rebajándose progresivamente hasta el atractivo 4,6 en el año 2015.

Con la vista en China
Los augurios parecen buenos. El propio presidente ejecutivo de la compañía, Richard Adkerson, dio a conocer que "la demanda anual de cobre de China trepará desde casi 9 millones de toneladas para este año, a 16,4 millones en el 2025. Con lo que Pekín representaría el 51% del consumo global del metal rojo". Con el fin de satisfacer esta significativa demanda china y del resto de economías emergentes, Freeport-McMoran ha elevado su inversión de capital a 4.300 millones de dólares este año y 4.200 millones en el próximo, cifras muy alejadas de los 2.500 millones que dedicó en el curso 2011.

El futuro de la empresa pasa por cumplir la ambiciosa meta marcada por su presidente, Adkerson, de elevar en un 30% su producción de cobre para el futuro 2016, incrementando la búsqueda de nuevas reservas y reabriendo instalaciones paradas.

El Economista
Portal Minero